Melisa Agamennoni

Hablando sola: lo que descubrí al armar un club de vinos

Desde el principio de Instagram que sigo a muchas bodegas.

Veo lo que publican, cómo se muestran, lo que comunican (y lo que no), cómo intentan estar presentes.

Voy guardando buenas prácticas por aquí y por allá.


Y cada tanto me hago esta pregunta:

Si dejaran de publicar dos semanas…

un mes…

¿alguien lo notaría?


Alguien que les escriba. Que pregunte. Que esté esperando algo.

Pendiente de la próxima cata. Del próximo evento. Del próximo vino.

De la próxima novedad.


Porque sí, hay mucha actividad.

Pero pocas señales de que haya alguien del otro lado.


Esto no lo pensé solo mirando bodegas.

En realidad es algo que aprendí cuando armé mi club de gastronomía y vinos.

Recuerdo mandar un email anunciando un encuentro.

Quedarme esperando.

Y nada.

Ni una respuesta. Ni una duda. Ni siquiera un “me interesa pero no puedo”.

Nada.


Ahí entendés rápido dónde estás.

Podés estar haciendo cosas. Compartiendo, mostrando.

Pero eso no significa que le importen a alguien.


De hecho, lo más probable es que no le interese. Especialmente al principio.


Con el tiempo cambió.

Un mensaje. Después llegó otro.

Gente preguntando cuándo era el próximo.

Si iba a repetir una cata. Si quedaban lugares. Cuándo empieza el próximo curso.


Ya no estaba hablando sola, hablándole a la pared del algoritmo.

Había otras personas, con sus historias, sus vidas, y sus ganas de saber más.


Y eso, cuando aparece, se nota. Es una sensación muy linda además. Es como cuando estás hablando con alguien, y sentís que te escucha. Te sentís valorada. Que te aprecia.


Y estás en esa etapa de la relación donde pasa que si desaparecés un tiempo, alguien lo siente.

Y si no pasa… también.


🍷


Si (cuando) una bodega deja de estar presente, ¿alguien lo va a notar?

Sobre el usuario

Usuario creador

Melisa Agamennoni

Me dedico al vino desde el 2009. Y desde entonces es que estoy en una búsqueda continua por apoyar esta industria.

Me mueve y me inspira su resiliencia, su historia; sus anécdotas de esfuerzo, pasión y superación.

Ir al perfil

Envíanos tu mensaje