Conocé Quinta de Mil, bodega de Fermoselle (Zamora) que recupera Bruñal, Puesta en Cruz y Juan García en ánforas de barro, en Arribes del Duero.

Por Andrés Varela, cocinero y sommelier uruguayo, fundador de WinesOf y WinesOf PASS
Quinta de Mil es una bodega pequeña de Fermoselle (Zamora, España), en el corazón del Parque Natural de los Arribes del Duero. Elabora cinco vinos con variedades autóctonas como Bruñal, Puesta en Cruz y Juan García, fermentados y criados en ánforas de barro, dentro de una bodega de piedra granítica del siglo XVIII. Ofrece catas, maridajes y eventos personalizados, y vende sus vinos en su tienda online.
Según cuentan Josep y Pilar, Quinta de Mil nace del agotamiento tras tres décadas en otra industria y de las ganas de recuperar la ilusión. Después de probar varios caminos, eligieron el que los devolvía a lo que siempre habían querido hacer: su propia marca de vino. Primero eligieron el momento y después el lugar.
Como sommelier, me interesa esa secuencia, porque muchas bodegas pequeñas empiezan por la finca y no por la pregunta de por qué hacerlo. Acá la respuesta es clara: hacer vino como una forma de vivir de un sueño y, a la vez, como un homenaje a la tierra y a quienes la trabajan.
Fermoselle está a orillas del río Duero, rodeado por el Parque Natural. Quinta de Mil lo describe como un rincón casi olvidado, con una tradición vinícola a punto de desaparecer. Sus viñas centenarias, algunas con más de cien años, crecen sobre suelos graníticos que, según la bodega, aportan una mineralidad particular.
La propia bodega, levantada en el siglo XVIII con piedra granítica, funciona como un testigo del pasado: entrar, dicen, es como adentrarse en una cueva donde conviven tradición y modernidad. Trabajan mano a mano con agricultores locales y con su enóloga para proteger y rescatar variedades que estaban en peligro de desaparecer.
La decisión más distintiva de Quinta de Mil es recuperar el uso de las ánforas de terracota. Es un método ancestral que, según la bodega, deja que cada variedad evolucione a su ritmo y mantenga su esencia, sin sumar nada que no venga de la tierra. Lo combinan con una mirada moderna: tradición en el recipiente, criterio actual en la elaboración.
Desde la copa, lo interesante es que el proyecto apuesta por variedades poco conocidas fuera de la zona y las presenta con un formato que además cuenta una historia. Para el enoturista que busca algo distinto a los grandes nombres, esa combinación vale el viaje.
Son cinco referencias, y cada una muestra una variedad distinta:
Puesta en Cruz (blanco). Dorado y brillante, con aromas tropicales de piña y mango, manzana verde y un toque de frutos secos que la bodega atribuye a su paso por barrica. Acidez vibrante y final largo y untuoso; lo proponen con pescados, mariscos y platos ligeros.
Malvasía (blanco). Dorado, con flores, pera y un toque cítrico. Fresco y equilibrado, de textura sedosa y final potente; lo sugieren para cenas especiales.
Rosado (Juan García). Rosa pálido, de frutas rojas, fresco y de final suave; pensado para comidas ligeras o para compartir.
Juan García (tinto). Rojo cereza brillante, frutas rojas maduras, un toque especiado y una nota mineral. Taninos suaves y final largo; lo recomiendan con carne a la brasa, quesos curados o guisos caseros.
Bruñal (tinto). Rojo rubí, con moras, arándanos y frutos silvestres. Potente pero equilibrado, con taninos maduros; para carnes rojas, guisos intensos o una tabla de embutidos.
Más allá de la tienda online, la bodega propone tres formas de acercarse. Organiza eventos personalizados: catas y encuentros para grupos pequeños o celebraciones, donde se recorren los métodos de elaboración y las historias detrás de cada botella. Participa en ferias locales de la zona, y colabora con chefs y restaurantes en maridajes.
Esto conecta con algo que vengo trabajando desde WinesOf: la articulación entre vino, gastronomía y turismo. Una bodega chica, con variedades recuperadas y una propuesta de maridaje abierta a cocineros, es justamente el tipo de proyecto que gana cuando se lo cuenta bien y se lo conecta con quienes recorren una región.
Qué es: bodega pequeña de Fermoselle que elabora cinco vinos con variedades autóctonas en ánforas de barro.
Dirección: calle Requejo n.º 222, 49220 Fermoselle (Zamora), España.
Bodega: construida en el siglo XVIII con piedra granítica, junto a viñas centenarias sobre suelos graníticos en los Arribes del Duero.
Vinos: Puesta en Cruz (blanco), Malvasía (blanco), Rosado (Juan García), Juan García (tinto) y Bruñal (tinto).
Propuesta: eventos personalizados con catas, ferias locales y maridajes con chefs y restaurantes.
Reservas y consultas: WhatsApp +34 650 477 805 o josep@quintademil.com.
Instagram: @quintademil.
Quinta de Mil es una bodega de Fermoselle (Zamora, España), dentro de la denominación de origen Arribes, que elabora cinco vinos de edición limitada en ánforas de barro con variedades autóctonas como Juan García, Malvasía, Bruñal y Puesta en Cruz, en una bodega de piedra granítica del siglo XVIII.
Su propuesta reúne dos tintos, dos blancos y un rosado, además de catas, eventos personalizados, maridajes y venta online.
El proyecto nace de un cambio de rumbo. Sus fundadores, después de 30 años en otra industria, buscaban algo que les devolviera la ilusión y decidieron crear su propia marca de vinos. Eligieron Fermoselle, en el corazón de los Arribes del Duero, un territorio de viñas centenarias y suelos graníticos que, según cuentan, tenía una tradición vinícola a punto de desaparecer.
Su objetivo fue devolverle protagonismo a variedades locales en riesgo, como la Bruñal, la Puesta en Cruz y la Juan García, y hacerlo con una mirada que combina métodos tradicionales y visión moderna. También se proponen preservar el paisaje agrícola de la zona y valorar el trabajo de los agricultores locales, con quienes trabajan mano a mano.
Las viñas crecen a orillas del Río Duero, rodeadas por el Parque Natural Arribes del Duero. Algunas tienen más de 100 años y se asientan sobre suelos graníticos, que según la bodega aportan una mineralidad particular a las uvas.
La elaboración se hace en una bodega del siglo XVIII construida en piedra granítica, que la propia bodega describe como una cueva donde conviven tradición y modernidad. Allí recuperaron el uso de las ánforas de barro: un método ancestral, en terracota, que permite que el vino evolucione a su ritmo, sin añadir nada que no venga de la tierra. La filosofía es de mínima intervención y producción deliberadamente pequeña. Alma, la enóloga del proyecto, acompaña cada etapa, desde el viñedo hasta el embotellado.
El contexto de la zona. Fermoselle concentra la mayor parte del viñedo de la D.O. Arribes, y buena parte de su cosecha proviene de variedades minoritarias. Su casco urbano, declarado sitio histórico en 1974, esconde una red de bodegas subterráneas excavadas en granito.
Son cinco etiquetas, cada una de una variedad.
Puesta en Cruz Blanco (23,80 €). Un blanco de color amarillo dorado, con aromas tropicales de piña y mango, manzana verde y un toque de frutos secos. En boca combina frescura y elegancia, con acidez vibrante y final largo y untuoso. Se recomienda con pescados, mariscos y platos ligeros.
Malvasía Blanco (22,30 €). Dorado, con aromas de flores, pera y un toque cítrico. Es fresco y equilibrado, de textura sedosa y final potente. Pensado para cenas especiales.
Rosado de Juan García (22,30 €). De color rosa pálido, con reflejos de piel de cebolla, y aromas de frutas rojas. Es fresco, de acidez agradable y final suave. Va bien con comidas ligeras o para compartir.
Juan García Tinto (22,30 €). Un tinto de color rojo cereza brillante, con frutas rojas maduras, un toque especiado y una nota mineral. Tiene taninos suaves y final largo. Se sugiere con carne a la brasa, quesos curados o guisos caseros.
Bruñal Tinto (23,80 €). De color rojo rubí, con moras, arándanos y frutos silvestres. Es potente pero equilibrado, con taninos maduros. Combina con carnes rojas, guisos intensos y tablas de embutidos.
Eventos personalizados. Catas y encuentros para conocer los métodos de elaboración y las historias detrás de cada botella, pensados para grupos pequeños o celebraciones.
Ferias locales. Presencia en ferias de la zona, para probar los vinos y charlar con el equipo.
Maridajes. Colaboraciones con chefs y restaurantes para combinar los vinos con gastronomía.
Para consultar por fechas y propuestas, escribí por WhatsApp al +34 650 477 805 o por email.
Los vinos se compran en la tienda online de la bodega. Los envíos son a la España peninsular, con plazo estimado de 2 a 5 días laborables y un costo fijo de 8 €. Para pedidos a Baleares, Canarias, Ceuta, Melilla o al exterior hay que escribir antes a la bodega, que coordina transportes especiales. Si el producto llega en mal estado o defectuoso, hay 14 días naturales para pedir devolución o reemplazo, siempre en su embalaje original y sin abrir.
Ubicación: Fermoselle (Zamora), D.O. Arribes, España.
Dirección fiscal: Calle Requejo, 222, 49220 Fermoselle (Zamora).
Teléfono y WhatsApp: +34 650 477 805
Email: josep@quintademil.com
Web y tienda online: quintademil.com
Instagram: @quintademil
Qué ofrecen: vinos de ánfora, catas y eventos personalizados, maridajes y venta online.