Maldonado

AGUA VERDE

Una celebración de la belleza natural, Aguaverde inspira una experiencia ilimitada de retiro. En la cima del Cerro Eguzquiza, la Estancia Aguaverde, ofrece vistas panorámicas del campo, combinando lagunas y océanos de un azul profundo, con distintos tonos de verde.

Lo que ofrece este lugar

  • EstacionamientoEstacionamiento
  • DegustacionesDegustaciones
  • Tienda de regalosTienda de regalos
  • RestauranteRestaurante
  • AlojamientoAlojamiento

Sobre la Bodega

Agua Verde no se visita: se habita. Hay lugares que te reciben con una copa; este, antes que nada, te recibe con una vista. Subís por el camino del Cerro Eguzquiza y, a medida que ganás altura, el mundo se ordena distinto: el verde se estira, el horizonte se abre y el Atlántico empieza a sentirse incluso cuando no lo estás mirando. Es Maldonado, sí. Pero es otro Maldonado: más silencioso, más lento, más de “quedate un rato”.

En el mapa del vino uruguayo, Agua Verde tiene un encanto particular porque no se apoya en una sola cosa. No es únicamente viñedo. No es solo restaurante. No es únicamente posada. Es la suma —bien hecha— de experiencia, paisaje y hospitalidad. Y eso, en enoturismo, es oro: el visitante no tiene que elegir entre “ir a probar” o “ir a pasear”. Puede hacer ambas cosas en un mismo lugar, con el mismo hilo conductor.

La primera impresión suele ser esa: todo está pensado para que no tengas apuro. No como slogan, sino como diseño. El entorno invita a caminar sin objetivo, a mirar el viñedo como quien mira un mapa vivo, a sentarse aunque no “toque” todavía, a dejar que el día se cocine solo. Hay propuestas que se sostienen por lo técnico; Agua Verde se sostiene por lo sensorial. Y eso no significa superficial: significa que entiende una verdad simple del turismo del vino. La gente no recuerda listas de datos; recuerda cómo se sintió.

El viñedo, claro, está ahí. Presente, integrado al paisaje y a la vida del lugar. No como decorado, sino como columna vertebral. Lo que cambia es la forma en que se muestra: no te obliga a “saber” para disfrutarlo. Te invita a estar. A mirar las hileras con la calma con la que mirarías el mar. A entender que, cuando el vino nace cerca del océano, el territorio también escribe una parte del relato.

Y entonces aparece la otra pata, la que termina de cerrar el círculo: la mesa. Porque Agua Verde no se entiende del todo si la experiencia no pasa por la gastronomía. El restaurante funciona como un punto de encuentro entre el vino, el entorno y el tiempo. No es un agregado. Es parte del guion. Ese momento en que la visita deja de ser visita y se transforma en plan: una degustación que se estira, un almuerzo que se vuelve tarde, una cena que se vuelve noche.

Para algunos, Agua Verde es la escapada perfecta desde Punta del Este o La Barra: un “cambio de escenario” sin cambiar de zona. Para otros, es una forma de descubrir un Uruguay menos obvio: el del campo atlántico, el de los cerros suaves, el de las experiencias donde el lujo no se grita, se siente. Y para quienes viajan con mentalidad enoturista, tiene algo que suma muchísimo: la posibilidad de convertir el vino en experiencia completa, sin fragmentar el día.

Hay un detalle que suele marcar la diferencia en este tipo de lugares: la opción de quedarse. El alojamiento no es solo comodidad; es una forma de vivir el enoturismo sin reloj. Despertar y mirar el cerro sin prisa. Desayunar sabiendo que el día no te corre. Caminar por el viñedo como quien camina por un patio propio. Esa es la frontera entre “fui” y “viví”.

Si estás planificando una visita, hay dos consejos sencillos que te van a ahorrar fricción: reservar con anticipación, sobre todo en temporada alta, y confirmar la referencia exacta del acceso al coordinar, porque algunos canales pueden mostrar pequeñas variaciones. Lo demás es dejarte llevar: ir con tiempo, elegir horarios de luz más baja si podés (cuando el paisaje se vuelve todavía más cinematográfico), y permitir que el lugar haga lo que sabe hacer.

Agua Verde es, en definitiva, una de esas experiencias que justifican por qué el enoturismo no es un “tour”. Es una forma de viajar. De mirar. De sentarse. De brindar con la sensación de que el entorno también está en la copa.

Contacto y reservas

🌐 Sitio web: https://www.aguaverde.uy

📩 Email: info@aguaverde.uy

📞 Teléfono: +598 9480 7766

📍 Zona: Camino del Cerro Eguzquiza (Maldonado, área Punta del Este / La Barra)

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