El Tannat es la cepa insignia de los vinos tintos en Uruguay. El 14 de abril representa el Día del Tannat vinculado a quien introdujo dicha cepa en el norte del territorio uruguayo, Pascual Harriague. Celebremos este día haciendo honor a esta uva tan especial.

14 de abril: el alma del Uruguay se expresa en una copa de Tannat
Cada 14 de abril Uruguay celebra mucho más que una cepa: celebra un símbolo. El Tannat no es solo una variedad de uva; es una narrativa viva, una identidad que se cultivó, que se ha transformado con el paso del tiempo y que se comparte con gran placer a nivel nacional e internacional.
La historia comienza con Pascual Harriague, un visionario de origen vasco francés quien, en el siglo XIX, trajo consigo desde el suroeste de Francia una cepa que parecía ruda, intensa, incluso desafiante. Pero fue en estas tierras donde encontró no solo un nuevo hogar sino su mejor versión.
En los suelos uruguayos, el Tannat, con el paso del tiempo, dejó de ser únicamente potencia para convertirse en equilibrio. La rusticidad se volvió elegancia; la estructura, sedosidad. Las distintas características de nuestro país fueron moldeando una cepa que hoy se erige como insignia nacional.
Porque el Tannat uruguayo no se impone: se revela. Es un vino que invita a detenerse, a deleitarse, a escuchar lo que tiene para decir. A reconocer en cada copa la memoria de su origen y la evolución de su presente.
Y quizás no haya mejor manera de expresar esa esencia que a través del lenguaje sensible de la poesía:
NOBLE INSIGNIA
Por María Paola Bagnoli Chioino (Poema en homenaje a Pascual Harriague y a nuestra cepa insignia tinta Tannat publicado en el libro colectivo “Escritores por el mundo”)
Robusta,
en tu firme piel
ocultas aromas,
secretos
de tierras lejanas.
Aquel hombre osado
te percibió fuerte,
te percibió noble.
En libertad creciste,
libertad
de tu patria doble,
fraterna entre pares;
igualdad de supervivencia.
Aquel hombre osado
te percibió fuerte,
te percibió noble.
Insignia fiel,
lideras
estos nuevos cielos,
estos nuevos soles,
entre suelos de arenisca.
De rojo profundo,
cuerpo potente,
sedosidad oculta;
el tiempo te reclama
en las mejores copas.
Hoy, el Tannat no solo representa al Uruguay en el mundo, sino que también conecta pasado y futuro, tradición e innovación. Es protagonista de experiencias enoturísticas como “Cordero y Tannat”, actividad presente en varias bodegas uruguayas.
Y en ese cruce entre vino y sensibilidad, nuevas voces continúan interpretando su esencia desde lo íntimo y lo contemporáneo, como puede descubrirse en el universo literario de la autora en Instagram (@mpao.bagnoli).
Celebrar al Tannat es, en definitiva, celebrar una cepa inconfundible que merece una especial atención. Porque en cada botella hay algo más que vino: hay territorio, hay historia… y hay alma.
Los invito a que hoy, estén donde estén, disfruten de una copa de Tannat. ¡Salud!

María Paola Bagnoli Chioino
Sommelier y cocinera. Escritora, poeta-Maestría en Escritura creativa en español por la Universidad de Salamanca. Escribana Pública y Doctora en Derecho y Ciencias Sociales en Uruguay (Udelar).