La historia de Bodegas Valdelana no es sólo la historia de una bodega; es la crónica íntima de una familia. Desde finales del siglo XVI, generación tras generación, los Valdelana han cultivado la vid, transformando uvas en vino, sueños en barricas y trabajo en legado.

En pleno corazón de la Rioja Alavesa, en Elciego (Álava), se encuentra la Bodega Valdelana, un lugar donde el vino no solo se elabora, sino que se vive, se siente y se respira historia. Hablar de Valdelana es hablar de catorce generaciones dedicadas al vino desde 1583, una herencia familiar que se mantiene viva gracias a la pasión, el respeto por la tradición y una constante búsqueda de la excelencia.
La bodega se asienta sobre calados subterráneos del siglo XV, auténticas joyas históricas excavadas en la roca, donde hoy se ubican dos museos del vino que permiten al visitante viajar en el tiempo y comprender la profunda relación entre la familia Valdelana y la viticultura. Pasear por estos calados es descubrir siglos de historia, esfuerzo y conocimiento transmitido de generación en generación.
Valdelana no es solo una bodega, es también una experiencia completa. Dispone de alojamiento rural y hotel de agroturismo, lo que permite al visitante sumergirse de lleno en el entorno vitivinícola. Es de esas bodegas que, nada más cruzar la puerta, transmiten la sensación de que sus vinos van a ser impresionantes… y no decepcionan.
Sus vinos se elaboran a partir de variedades tradicionales como Tempranillo, Garnacha, Mazuelo, Graciano, Malvasía y Viura, criados en barricas de roble francés de Allier, roble americano y roble ruso, una combinación que aporta complejidad, elegancia y personalidad a cada botella. Entre sus marcas destacan Familia Valdelana, Barón Ladrón de Guevara, Agnvus, Duquesa de la Victoria y Centvm Vitis, todas ellas reflejo del saber hacer de la casa.
La bodega de Elaboración se terminó en 2017 donde reposan 3000 barricas a 15 m de profundidad situada a 400m de los calados.
Mención especial merece su finca con el Jardín de las Variedades, un espacio único donde se cultivan distintas variedades de uva y que demuestra el compromiso de la bodega con la diversidad vitícola y la divulgación.
El trato humano es simplemente espectacular. Esta ha sido nuestra segunda visita, y en esta ocasión nos alojamos en su hotel de agroturismo, lo que hizo la experiencia aún más especial. Probamos varios de sus vinos y, sinceramente, sería imposible elegir uno solo.
Eso sí, hay que destacar los vinos de autor elaborados por Juan Valdelana, el más joven de la familia. Tan joven y con tanto talento, elabora auténticas joyas enológicas, auténticas delicatessen que, sin duda, están entre los mejores vinos de Rioja que hemos probado. Una bodega imprescindible para cualquier amante del vino. 🍷