En Torres Filoso apostamos por una elaboración de vinos artesanal, respetuosa y regenerativa, que pone en valor la historia, la tierra, y toda vida que habita en ella.
Con más de 100 años de trayectoria en pleno viñedo más grande del mundo, decidimos salirnos de la corriente de elaborar grandes cantidades, empobreciendo cada vez más la tierra.
Queremos honrar la vida, lugar y costumbres de nuestros ancestros, elaborando pequeñas producciones de unas 10.000 botellas, con todo el cuidado y gran riqueza de nuestra peculiar tierra.




En el corazón de Villarrobledo (Albacete), epicentro del mayor viñedo del mundo, se alza Torres Filoso, una bodega que trasciende la simple elaboración de vino para convertirse en un guardián de la memoria histórica manchega. Fundada en 1921 por el matrimonio visionario formado por Juan José Torres y María Jesús Filoso, esta casa ha mantenido su carácter familiar e independiente a lo largo de más de un siglo, con cuatro generaciones que han sabido proteger un legado incalculable frente a la industrialización masiva.
La identidad de Torres Filoso se sustenta en una ética innegociable: la mínima intervención en bodega y la agricultura regenerativa en el viñedo. Bajo la dirección de la cuarta generación, encarnada por figuras como Rocío Torres, la bodega ha adoptado una postura valiente hacia la sostenibilidad real.
Si algo define el alma de Torres Filoso es su parque de tinajas de barro centenarias. Mientras muchos modernizaban sus instalaciones con acero inoxidable, esta familia decidió preservar y restaurar estas joyas de la alfarería local. Estas tinajas no son meros recipientes; son una herramienta enológica activa. Su porosidad permite una microoxigenación natural y constante, suavizando los taninos y estabilizando el color sin aportar los aromas exógenos de la madera (vainilla, tostados). El resultado son vinos que respiran, donde la fruta se mantiene vibrante, fresca y con una pureza mineral difícil de replicar por otros métodos.
Cada etiqueta de Torres Filoso narra un capítulo de su historia familiar y su conexión con la tierra:
Visitar Torres Filoso es viajar en el tiempo. Su bodega de tinajas ofrece una atmósfera de silencio y penumbra casi monacal, donde el visitante puede comprender la magnitud de la tradición vinícola de Villarrobledo. La experiencia se completa con maridajes de productos locales, cerrando el círculo de una filosofía de Km 0 real.
En definitiva, Torres Filoso representa la Mancha auténtica: aquella que no olvida sus raíces de barro y sol, pero que mira al futuro con la responsabilidad de dejar una tierra más fértil y unos vinos más honestos.

En WinesOf nos encanta descubrir voces nuevas en el mundo del vino. Esas personas que no sólo saben muchísimo, sino que además tienen la generosidad y la sensibilidad de compartirlo con los demás.
Una de esas voces es la de Melisa Agamennoni.
