

Soy hija de una tierra que huele a viña, a madrugadas de vendimia y a manos manchadas de uva.
Nieta de bodeguero con el que aprendí que el vino no se hace solo en la bodega: nace mucho antes, en la tierra, en el silencio del campo y en el paso paciente de las estaciones.
Soy sommelier, pero antes que nada soy amante del vino y de las historias que nacen en la tierra.
Por eso decidí dedicar este espacio a compartirlo.
A contarlo, a defenderlo y a descubrirlo con otros.
Aquí hablo de vino, de viñedos, de aromas y de sensaciones.
Pero también hablo de personas, de cultura y de tradición. Porque el vino no es solo lo que hay en la copa: es todo lo que lo hace posible.

A veces el vino se entiende mejor donde nace. En nuestra última visita a Bodegas Protos, tuve la suerte de compartir una experiencia única junto a un grupo de apasionados del vino. Entre barricas, historia y aromas que hablan de tierra y tiempo, descubrimos mucho más que una bodega. Lo que vivimos allí merece ser contado… y es justo lo que encontrarás en este artículo.

La nueva añada de la Denominación de Origen Cigales se ha presentado en un escenario cargado de historia: el Castillo de Fuensaldaña, una fortaleza del siglo XV que domina la campiña del Pisuerga con su imponente torre del homenaje y sus robustos muros de piedra. Este castillo, que incluso llegó a albergar las primeras Cortes de Castilla y León antes de su traslado a Valladolid, se ha convertido hoy en un espacio emblemático para encuentros culturales y gastronómicos vinculados al territorio.